Jirafas: Calculadoras Naturales en la Sabana
Una investigación reciente, liderada por expertos de la Universidad de Barcelona (UB), ha desvelado que las jirafas poseen una sorprendente capacidad para efectuar cálculos mentales básicos con el fin de localizar su sustento. Este descubrimiento amplía la comprensión de la inteligencia animal, planteando la idea de que ciertas habilidades cognitivas, consideradas anteriormente exclusivas de unas pocas especies, podrían haberse desarrollado de manera independiente en diversos seres vivos. Los resultados, detallados en la publicación científica Scientific Reports, sugieren que la necesidad de optimizar la búsqueda de comida en su hábitat natural ha sido un motor clave en la evolución de estas facultades.
El estudio, dirigido por Iker Loidi y Jordi Galbany en colaboración con el Zoo de Barcelona y varias instituciones alemanas, se centró en observar el comportamiento de cuatro jirafas. A través de un ingenioso experimento, se les presentaron dos recipientes con diferentes cantidades de alimento, que luego fueron ocultados. Las jirafas debían "recordar" y "sumar" mentalmente el contenido de cada recipiente para elegir la opción con mayor recompensa. Este método eliminó la posibilidad de una decisión basada únicamente en la percepción visual, obligando a los animales a emplear una representación interna de las cantidades.
Sorprendentemente, dos de las cuatro jirafas lograron resolver con éxito las pruebas que involucraban la adición de cantidades. Sin embargo, su desempeño disminuyó significativamente al enfrentarse a operaciones de resta o a secuencias de cálculos más elaboradas, lo que indica que la complejidad de la tarea cognitiva influye directamente en su capacidad de resolución. Los investigadores sugieren que la resta activa procesos cerebrales más complejos en comparación con las sumas sencillas.
Los autores del estudio postulan que estas habilidades cognitivas se habrían desarrollado como una adaptación evolutiva a las demandas ecológicas del entorno de las jirafas. En la sabana africana, donde los recursos alimenticios suelen estar dispersos, la capacidad de identificar y seleccionar rápidamente las áreas con mayor disponibilidad de comida confiere una ventaja crucial para la supervivencia. Esta presión selectiva habría impulsado la evolución de capacidades como la memoria, la comparación de cantidades y la toma de decisiones estratégicas en la búsqueda de alimento.
Este hallazgo fortalece la teoría de la evolución convergente, que postula que diferentes especies pueden desarrollar capacidades cognitivas similares a través de procesos evolutivos independientes, impulsados por presiones ambientales análogas. La investigación subraya la importancia de seguir explorando la cognición animal en una amplia gama de especies para comprender mejor cómo ha evolucionado la inteligencia en el reino animal y qué factores ecológicos promueven el desarrollo de habilidades específicas. Los datos obtenidos en este estudio, que demuestran la habilidad de las jirafas para realizar cálculos aditivos básicos pero no restas complejas, ofrecen una visión valiosa sobre los límites y las particularidades de su inteligencia, y cómo esta se ha moldeado para enfrentar los desafíos de su entorno.

