Estrella, la orca ibérica, muestra comportamiento inusual al ofrecer atún a una embarcación en el Estrecho de Gibraltar
Un gesto inesperado: la orca Estrella redefine su reputación en el Estrecho de Gibraltar
Un encuentro transformador: Estrella entrega atún y desmiente mitos
Estrella, la orca ibérica que previamente había sido asociada con incidentes que dañaron embarcaciones en el Estrecho de Gibraltar, ha sido capturada en video llevando una cabeza de atún a un barco de manera pacífica. Este comportamiento, según los expertos, sugiere que las interacciones de estos cetáceos son de naturaleza más social, como ofrendas, que violenta.
La misión de Save The Iberian Orca: comprender y proteger
La filmación de este evento tuvo lugar en junio en el Estrecho de Gibraltar, como parte de las actividades de Save The Iberian Orca, una iniciativa de la asociación WeWhale. Este programa, autorizado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco), busca profundizar en el conocimiento y la difusión de información sobre estas orcas, una especie en peligro crítico de extinción que ha habitado la región durante milenios.
Desafíos recientes: interacciones entre orcas y embarcaciones
En los últimos años, se han registrado incidentes en esta zona, donde las interacciones de las orcas con embarcaciones, especialmente veleros, han causado daños y, en ocasiones, dejado a las naves a la deriva. Uno de los principales objetivos de Save The Iberian Orca es mitigar el número de estos incidentes, promoviendo una mejor comprensión de estos cetáceos y demostrando que sus acercamientos son en realidad una forma de juego social.
Un momento impactante: el testimonio de los expertos
Janek Andre, fundador y presidente de WeWhale y cofundador de Iberian Orca Guardians, describió el episodio grabado como “uno de los momentos más impactantes que hemos documentado en todos nuestros años de trabajo de campo”. Andre señala que las imágenes muestran claramente a Estrella acercando el atún a la embarcación, dejándolo junto al casco y esperando una reacción. “Hablamos del mismo individuo que el mundo ha aprendido a temer bajo el nombre de ‘White Gladis’, la supuesta orca que ataca embarcaciones. Sin embargo, lo que vemos aquí no es un monstruo. Vemos curiosidad, inteligencia y un nivel de complejidad social que debería hacernos reflexionar antes de repetir los mismos titulares de siempre”, afirma Andre.
La relevancia del ofrecimiento de presas en la cultura orca
El comportamiento de las orcas ibéricas, que dependen en gran medida del atún rojo del Atlántico, se relaciona con un estudio científico reciente sobre el ofrecimiento de presas por parte de orcas salvajes. Este estudio ha documentado numerosos casos en diferentes regiones del mundo donde orcas salvajes ofrecieron presas u otros objetos a personas, anticipando una respuesta humana. Cristina Otero Sabio, bióloga marina e investigadora de campo de WeWhale e Iberian Orca Guardians, explica que “compartir alimento y ofrecer presas son comportamientos de enorme importancia dentro de las sociedades de orcas”. Estas conductas “pueden estar relacionadas con el aprendizaje social, el fortalecimiento de vínculos, la curiosidad o la comunicación. En este caso no podemos afirmar con certeza cuál era la intención de Estrella, pero la secuencia observada resulta extraordinaria”, añade.
La importancia de una comprensión más profunda para la coexistencia
Con solo unas pocas decenas de orcas ibéricas sobreviviendo, cada una de ellas es conocida gracias a décadas de seguimiento y estudio de sus relaciones familiares. Estrella es descrita como “una madre, una cazadora y un miembro de una de las poblaciones de mamíferos marinos más amenazadas de Europa”. Alexandra Johnston, experta en orcas y conservacionista de WeWhale e Iberian Orca Guardians, subraya que estas imágenes “no cambian el hecho de que las interacciones con embarcaciones constituyen un asunto serio”, pero “sí cuestionan la forma en que estos animales han sido retratados”. Johnston concluye que “si queremos proteger tanto a los navegantes como a las orcas, debemos comprender su comportamiento en lugar de demonizar a individuos concretos. El miedo, por sí solo, nunca generará coexistencia. El conocimiento, el respeto y la acción responsable sí pueden hacerlo”.

