Tarifas de agua de EMASESA: ¿equidad entre hogares y turismo?
La Mesa Social del Agua ha expresado su preocupación por las políticas tarifarias de EMASESA, señalando una disparidad en cómo se cobra el consumo de agua entre los hogares y los establecimientos turísticos. Argumentan que el sector turístico se beneficia de una tarifa plana, independientemente de la cantidad utilizada, a diferencia de los residentes, quienes se enfrentan a incrementos de precio al superar un límite diario. Esta situación, en un contexto de escasez hídrica, subraya la necesidad de una revisión en la estructura tarifaria que fomente un uso más responsable del recurso.
Disparidades en las Tarifas de Agua para el Turismo y Hogares
La Mesa Social del Agua ha instado a EMASESA a reevaluar sus tarifas de agua, destacando la falta de equidad entre los cargos aplicados a las residencias y a los establecimientos turísticos. Mientras que los hogares se ven sujetos a un sistema de bloques progresivos que encarece el consumo por encima de los 130 litros por persona y día, el sector turístico mantiene una tarifa uniforme sin incrementos por volumen. Esta política, según la Mesa, no incentiva el ahorro en el sector con mayor consumo y desfavorece a los residentes.
El informe de la Mesa Social del Agua, en el que Greenpeace participa activamente, revela que la categoría turística ordinaria no presenta tramos de precios crecientes, a pesar de que el consumo por huésped es notablemente superior al de la población residente. Por ejemplo, por cada 1.000 litros adicionales, un hogar en el bloque más alto paga 4,891 € (incluyendo abastecimiento, vertido y depuración), mientras que la categoría turística ordinaria abona 2,285 €. Además, algunos grandes suministros turísticos pueden beneficiarse de bonificaciones por consumo nocturno, ventajas de las que carecen las viviendas. Esta situación genera un debate sobre la necesidad de una tarificación más justa y efectiva que impulse la conservación del agua, especialmente frente a la amenaza de futuras sequías, y exige una mayor transparencia por parte de EMASESA en la justificación de sus decisiones tarifarias.
La Urgencia de una Gestión Hídrica Sostenible y Transparente
La Mesa Social del Agua insiste en la necesidad de que EMASESA priorice el ahorro hídrico y la resiliencia ante el cambio climático, demandando una política tarifaria que no solo garantice la financiación del servicio público, sino que también incentive la reducción del consumo. Subrayan que la actual recuperación de las reservas de agua es una oportunidad para consolidar medidas de ahorro antes de la próxima sequía, en lugar de presentar la situación como una simple escasez. La entidad solicita que se evalúen los resultados reales de las tarifas actuales y se consideren nuevos escalones progresivos que reflejen el interés general en la sostenibilidad.
Para ello, la Mesa ha pedido datos específicos sobre el porcentaje de hogares y volúmenes facturados por encima de diferentes umbrales de consumo, como 130, 150, 170 y 200 litros por habitante y día, antes y después de la reforma tarifaria de 2024. Este análisis permitiría evaluar la efectividad de las medidas implementadas y determinar la necesidad de ajustar los bloques progresivos para diferenciar entre consumos altos y extraordinariamente elevados. Asimismo, la Mesa ha solicitado a EMASESA que haga públicas sus propuestas en el debate sobre la reforma del Reglamento de los Servicios del Ciclo Integral del Agua de Uso Urbano, con el fin de asegurar que el interés público y la sostenibilidad ambiental prevalezcan sobre consideraciones meramente comerciales, garantizando que el ahorro de agua se traduzca en una menor factura y que los grandes consumidores contribuyan de manera justa al servicio.

