Serpientes en las playas baleares: avistamientos, peligros y repercusiones ecológicas

La aparición de serpientes en las orillas de las playas de Baleares ha generado una mezcla de asombro y alarma entre los bañistas. A pesar de la sorpresa inicial, los expertos señalan que estos avistamientos no son tan inusuales como podría pensarse, y que la culebra de herradura, la especie más común en estas situaciones, no representa un peligro directo para humanos ni mascotas. No obstante, su presencia subraya una problemática ambiental más profunda que afecta a la biodiversidad local, especialmente a la lagartija pitiusa, una especie endémica en peligro debido a la expansión de estas serpientes.

El incidente en la Playa de Palma, donde un video de una culebra de herradura nadando y reptando por la arena se hizo viral, es un claro ejemplo de cómo estos encuentros pueden captar la atención pública. Sin embargo, este no es un suceso aislado. En los últimos meses, se han registrado avistamientos similares en otras áreas costeras de Calvià, como las islas Malgrats y la playa de Palmira. Miquel Puig, gerente del Consorcio para la Recuperación de la Fauna de las Islas Baleares (COFIB), explica que en primavera y verano, cuando la actividad de estos reptiles aumenta, es más probable encontrarlos en zonas como rocas, arena o cerca del mar, buscando calor. La proliferación de dispositivos móviles y la facilidad para compartir contenido también contribuyen a una mayor visibilidad de estos eventos, haciendo que parezcan más frecuentes de lo que realmente son.

La culebra de herradura (Hemorrhois hippocrepis) es una serpiente ágil y no venenosa, que tiende a evitar el contacto con humanos. Aunque puede morder si se siente amenazada, su comportamiento general es huidizo. Por esta razón, las autoridades recomiendan mantener la distancia, no intentar manipularla y, en caso de avistamiento, contactar a los servicios de emergencia o al COFIB. En Mallorca, conviven dos especies de serpientes autóctonas (la culebra de cogulla y la culebra de agua), mientras que otras han llegado de forma accidental, principalmente a través del transporte de mercancías. El principal problema ecológico radica en la amenaza que estas serpientes invasoras representan para la lagartija pitiusa, una especie única de Ibiza y Formentera. En estas islas, la ausencia de depredadores naturales había dejado a la lagartija sin mecanismos de defensa ante la llegada de la culebra de herradura, que ha encontrado un "bufé libre" para su alimentación, lo que ha llevado a la extinción de poblaciones de lagartijas en al menos 10 islotes.

Contrario a la creencia popular de que el mar es una barrera inquebrantable, estudios recientes han demostrado que la culebra de herradura puede nadar distancias considerables, como los 430 metros que una serpiente recorrió desde Ibiza hasta el islote de Santa Eulària, donde posteriormente se confirmó la desaparición de las lagartijas. La lagartija pitiusa no solo es estéticamente valiosa, sino que desempeña funciones cruciales en el ecosistema, como el control de insectos, la dispersión de semillas y la polinización de plantas. Se estima que la culebra de herradura ya ocupaba más del 90% de Ibiza en 2025, evidenciando una expansión alarmante desde el 5% en 2010 y el 40% en 2016. Esta rápida colonización provoca la desaparición de las lagartijas en poco tiempo, afectando seriamente el funcionamiento del ecosistema.

Ante esta situación, el Govern balear ha intensificado los esfuerzos de control, superando las 4.400 capturas de serpientes invasoras en 2025, con 3.604 ejemplares solo en Ibiza. Además, se ha solicitado al Ministerio para la Transición Ecológica la catalogación de estas serpientes como especies exóticas invasoras en todas las Islas Baleares, para fortalecer el marco legal y técnico de acción. La estrategia también incluye el uso de trampas, el monitoreo constante, la colaboración ciudadana y programas de conservación de lagartijas fuera de su hábitat natural. Este enfoque integral busca mitigar los daños ecológicos causados por estas invasiones. Un estudio científico completo sobre este fenómeno ha sido publicado en la revista Ecology.

Es esencial que los bañistas mantengan la calma y eviten molestar a las serpientes si se encuentran con una. En lugar de crear pánico o intentar interactuar con el animal, se recomienda contactar a las autoridades competentes, como el COFIB a través del número 653574145 o mediante la aplicación Línea Verde COFIB. La prioridad es la seguridad de las personas y permitir que los expertos gestionen la situación de manera adecuada, protegiendo al mismo tiempo la vida silvestre local.

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