Revelaciones sobre Deforestación de Google en Finlandia y Documentos Secretos
La expansión de Google en Finlandia está bajo un intenso escrutinio debido a la tala de bosques para sus centros de datos, con nuevas revelaciones que complican aún más el panorama. Un importante diario finlandés ha sacado a la luz que la empresa ya había deforestado previamente una zona de 1.3 hectáreas en Hamina entre 2018 y 2019. Esta acción, destinada a ampliar una de sus instalaciones, impactó negativamente el hábitat de la ardilla voladora siberiana. La controversia se agrava al conocerse que documentos esenciales para evaluar este suceso fueron declarados confidenciales en 2020, por solicitud de la propia compañía. Paralelamente, las autoridades finlandesas han iniciado una investigación policial por la tala de 530 hectáreas en Muhos y Kajaani, donde Google habría procedido a la deforestación antes de concluir los estudios de impacto ambiental.
La investigación del periódico 'Helsingin Sanomat' detalla que la filial de Google, Tuike Finland Oy, fue la responsable de la deforestación en Hamina. Esta acción se llevó a cabo para la expansión del primer centro de datos de Google en Finlandia. Lo más preocupante es que esta tala afectó una especie protegida, la ardilla voladora siberiana, y la empresa logró que los documentos que detallaban esta operación fueran clasificados como secretos industriales. Esta decisión, tomada por la Agencia de Licencias y Supervisión de Finlandia (LVV) en 2020, ha generado un debate sobre la prioridad de los intereses corporativos frente a la transparencia y la protección ambiental, especialmente porque la ley finlandesa exige que la información sobre el impacto ambiental sea pública.
A pesar de haber recibido explicaciones de Google por la destrucción del hábitat de la ardilla voladora siberiana, la empresa no fue sancionada, a pesar de las claras prohibiciones legales sobre la alteración de zonas de reproducción de especies protegidas. Este precedente se suma a la situación actual en Muhos y Kajaani, donde la filial de Google deforestó 530 hectáreas y realizó preparativos del terreno sin las evaluaciones ambientales completas. La LVV ordenó la paralización de los trabajos en octubre, y aunque Google acató la orden, la agencia ha solicitado a la policía finlandesa que investigue si se cometió un delito ambiental.
Estos incidentes se enmarcan en un plan más amplio de Google para invertir 13.000 millones de euros en Finlandia durante los próximos dos años, destinado a expandir su infraestructura de centros de datos e inteligencia artificial. Sin embargo, este ambicioso proyecto está siendo ensombrecido por las preocupaciones ambientales. La supervivencia de la ardilla voladora siberiana está seriamente comprometida, ya que la pérdida y fragmentación de sus hábitats son las principales amenazas identificadas por proyectos de conservación como 'Flying Squirrel LIFE'. La situación resalta la tensión entre el desarrollo tecnológico y la conservación del medio ambiente, y la necesidad de una mayor responsabilidad corporativa y supervisión gubernamental para asegurar que las expansiones tecnológicas no se realicen a costa de ecosistemas vulnerables.

