Urgente llamada a la acción: La población de salmón atlántico en España se desploma un 80% en una década
La situación del salmón atlántico en España es alarmante, con un declive poblacional que supera el 80% en la última década, según la Sociedad Ibérica de Ictiología (SIBIC). Esta drástica reducción, registrada entre 2015 y 2024, ha llevado a la SIBIC a solicitar la inclusión de la especie en el Catálogo Español de Especies Amenazadas bajo la categoría de "en peligro de extinción", así como la prohibición inmediata de la pesca deportiva. La petición de la SIBIC, el principal organismo científico en España en lo que respecta a peces, se suma a la ya realizada por la organización conservacionista Saxifraga, a la que el gobierno ha respondido solicitando un informe al comité científico que asesora al ejecutivo central y a las comunidades autónomas sobre la situación de conservación del salmón y la necesidad de su protección.
El impacto de este declive es evidente en regiones históricamente importantes para el salmón como Asturias y Cantabria, donde, a pesar de la apertura de la veda, no se ha registrado ninguna captura de la especie. En contraste, otras comunidades como Galicia, Navarra y el País Vasco ya han implementado la prohibición de su pesca. Un estudio de la UICN, completado en octubre de 2025 con el apoyo de la SIBIC, ha clasificado al salmón atlántico en España como "En Peligro Crítico", con un declive superior al 80% en los últimos diez años. Este análisis se basó en el monitoreo de cinco cuencas fluviales clave en Galicia, Navarra y Gipuzkoa, y reveló que la accesibilidad al hábitat histórico del salmón se ha reducido en más del 56% debido a barreras fluviales. Además, en Asturias, la cantidad de salmones capturados ha disminuido drásticamente, pasando de más de 3.000 a principios de siglo a solo 130 en 2025, y la especie ha desaparecido por completo de varios ríos.
La comunidad científica insiste en la urgencia de medidas concretas para salvaguardar esta especie, considerándola un "tesoro biogeográfico único" debido a sus adaptaciones locales irrecuperables. Las causas de su declive son multifactoriales, incluyendo la sobrepesca marina, la fragmentación de ríos por presas y otras infraestructuras, la pesca deportiva (que representa el 25% de los adultos que regresan), la mortalidad en centrales hidroeléctricas, el aumento de la temperatura y la contaminación del agua, y la repoblación con especies no autóctonas que han afectado la integridad genética. Ante esta compleja situación, las propuestas incluyen la prohibición total de la pesca deportiva, la eliminación de barreras fluviales innecesarias y la implementación de un monitoreo riguroso y estandarizado en todas las cuencas, con el fin de proteger esta especie vital para el ecosistema español y europeo.
La disminución drástica de las poblaciones de salmón atlántico en España es un llamado de atención sobre la fragilidad de nuestros ecosistemas y la necesidad urgente de tomar medidas. La protección de especies en peligro no solo garantiza la biodiversidad, sino que también nos invita a reflexionar sobre nuestra responsabilidad como custodios del medio ambiente. Es fundamental que las acciones de conservación se traduzcan en un compromiso colectivo para preservar nuestro patrimonio natural, asegurando un futuro donde la vida silvestre prospere en armonía con la actividad humana.

