Presa de La Retorna: ¿Dilema entre restauración fluvial y patrimonio cultural?
La situación actual en torno a la presa de La Retorna, situada en la región de La Rioja, pone de manifiesto una compleja disyuntiva: la necesidad imperante de revitalizar nuestros ríos frente al arraigado valor histórico y cultural que algunas infraestructuras han adquirido con el tiempo. Este debate no solo refleja la tensión entre la ecología y la herencia humana, sino que también subraya la diversidad de perspectivas dentro de la sociedad respecto al manejo y futuro de nuestros recursos naturales y construcciones.
El Desafío de La Retorna: Una Encrucijada Ambiental y Cultural
En el corazón de La Rioja, la presa de La Retorna, una estructura con historia, se ha convertido en el epicentro de un debate crucial. El 4 de junio de 2026, la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) reiteró su decisión de demoler esta infraestructura, basada en la expiración de su concesión de 75 años y en la urgente necesidad de restaurar la conectividad fluvial del río Najerilla y Brieva. Esta medida se alinea con las directrices de la Unión Europea, que, a través de normativas como la Directiva Marco del Agua y la Estrategia sobre Biodiversidad para 2030, promueve activamente la eliminación de barreras fluviales obsoletas. De hecho, en 2025, Europa alcanzó un récord al eliminar 603 de estas barreras, reconectando miles de kilómetros de ríos y favoreciendo la recuperación de ecosistemas y especies como el visón europeo y el desmán ibérico, gravemente amenazados en la Zona de Especial Conservación de Importancia Comunitaria “Sierras de Demanda, Urbión, Cebollera y Cameros”.
No obstante, la decisión de la CHE ha encontrado una firme resistencia. La empresa concesionaria ha interpuesto recursos legales, que actualmente se encuentran en apelación ante el Tribunal Supremo, buscando detener la demolición. Paralelamente, el Gobierno de La Rioja ha iniciado un proceso para declarar la presa Bien de Interés Cultural (BIC), argumentando su valor como patrimonio industrial y su singularidad ingenieril del siglo XX, diseñada por Carlos Fernández Casado. Municipios como Anguiano, Ventrosa de la Sierra y Brieva de Cameros han lanzado la campaña “Salvemos La Retorna”, solicitando la paralización del derribo y la apertura de una nueva licitación para mantener su funcionamiento como fuente de energía renovable, capaz de abastecer a miles de hogares. Este escenario revela la tensión entre la visión ecológica que busca la renaturalización de los ríos y la perspectiva cultural y económica que valora la conservación de la infraestructura por su legado y su potencial energético. La resolución de este conflicto no solo definirá el destino de La Retorna, sino que sentará un precedente importante para futuras decisiones sobre el equilibrio entre la protección ambiental y la preservación del patrimonio en toda Europa.
Este caso nos invita a reflexionar sobre la compleja relación entre el progreso y la preservación, la naturaleza y la cultura. Nos muestra que las soluciones a menudo no son blancas o negras, sino que residen en la búsqueda de un equilibrio delicado. Quizás, el verdadero desafío sea encontrar maneras innovadoras de honrar nuestro pasado mientras construimos un futuro más sostenible y armonioso con el entorno natural que nos sustenta.

