Nuevo protocolo para la coexistencia entre osos y humanos
Armonía Cantábrica: un nuevo enfoque para la vida compartida entre osos y personas.
La Renovación del Protocolo de Intervención: Un Paso Hacia la Convivencia Pacífica
Los gobiernos central y autonómicos han ratificado una versión revisada del Protocolo de Intervención con Osos en la Cordillera Cantábrica. Este documento, que sucede al implementado en 2019, tiene como propósito principal facilitar la coexistencia entre la especie y la ciudadanía, eliminando la necesidad de reubicar o sacrificar ejemplares.
Mejoras Continuas: Adaptando las Estrategias a la Realidad
El texto actualizado ha recibido el visto bueno de la Comisión Sectorial de Medio Ambiente e integra valiosas aportaciones surgidas de la experiencia acumulada por las administraciones regionales y los equipos técnicos dedicados a la conservación de la especie. Guillermo Palomero, presidente de la Fundación Oso Pardo y miembro del grupo de seguimiento, enfatiza que este proceso de mejora es constante, basándose en la observación, el estudio de prácticas internacionales y la evolución de la población de osos.
Clasificación y Disuasión: Herramientas para la Gestión de Comportamientos
La nueva normativa especifica categorías de osos según su comportamiento, como “oso con problemas”, “oso habituado” y “oso problemático”, este último subdividido en aquellos condicionados por alimentos humanos, depredadores reincidentes de ganado o agresivos. Además, se detallan los métodos para disuadir conductas inapropiadas, proporcionando un marco claro para los profesionales que interactúan con estos animales.
Directrices Claras para los Manejadores de Fauna
Palomero destaca la importancia de estos protocolos para respaldar a los individuos que trabajan directamente con los osos, principalmente técnicos y guardas forestales. Estos profesionales, cuyas responsabilidades abarcan la gestión de especies y sus hábitats, necesitan pautas claras para abordar diversas situaciones, desde osos huérfanos hasta aquellos que se acercan a poblaciones humanas en busca de alimento.
Técnicas de Disuasión y Protección: Manteniendo la Distancia
El documento aborda un amplio rango de escenarios, incluyendo la aparición de osos heridos, la búsqueda de comida en basureros, la habituación a la presencia humana, ataques a colmenas o ganado, y comportamientos agresivos. La meta es resolver estas situaciones priorizando la protección de bienes afectados mediante medidas como ahuyentadores, cercados eléctricos o contenedores especiales. Cuando es imprescindible, se utilizan métodos de disuasión no letales como sprays de pimienta, pelotas de goma o petardos, siempre aplicados solo cuando el oso representa un problema y no cuando se encuentra en su entorno natural sin causar molestias.
Resultados Positivos: Preservación sin Medidas Drásticas
Desde la implementación del protocolo en 2019, no ha sido necesario extraer ni sacrificar ningún ejemplar de oso pardo en la Cordillera Cantábrica, a pesar de que estas opciones están contempladas como último recurso. La estrategia se ha centrado en marcar a osos que mostraban signos de habituación, permitiendo estudiar sus patrones de dispersión y movimiento, incluso al cruzar vías importantes. El último censo de 2020 estimó una población de aproximadamente 370 osos pardos en la Cordillera Cantábrica, además de los presentes en los Pirineos.

