Marruecos: Entre la Nueva Ley de Bienestar Animal y la Incertidumbre de los Perros Callejeros

Marruecos está inmerso en una profunda reflexión sobre la convivencia con sus numerosos animales callejeros, un aspecto visible para cualquier visitante. La reciente propuesta de una ley de bienestar animal busca modernizar el enfoque, pero se enfrenta a serias acusaciones sobre el destino incierto de estos seres.

Un Acto de Equilibrio: Legislación Animal y Desapariciones Misteriosas

El Entorno Urbano Marroquí y la Proliferación de Animales Callejeros

Quienes visitan Marruecos son testigos recurrentes de la presencia de animales vagabundos en sus vías públicas. No es inusual observar a turistas fotografiando felinos sobre bicicletas o caninos deambulando por las antiguas medinas de ciudades emblemáticas como Marrakech, Fez o Tánger. Esta estampa, aparentemente pintoresca, esconde una problemática más compleja, pues la Sociedad Protectora de Animales de Marruecos (SPA) estima que existen alrededor de tres millones de perros en las calles, a lo que se suma una vasta población de gatos. La situación ha escalado hasta ser considerada una “amenaza directa para la salud y seguridad públicas”, según el ministro de Agricultura, Ahmed El Bouari, quien ha alertado en el Parlamento sobre las enfermedades zoonóticas y la agresividad que estos animales pueden generar.

Avances Legislativos: De la Protección a la Penalización

Para abordar esta situación, el Parlamento marroquí ha avanzado en un proyecto de ley aprobado en comisión. Esta iniciativa contempla la creación de un registro digital obligatorio para los dueños de mascotas, la regulación de los centros de acogida y la imposición de penas de dos a seis meses de prisión para quienes torturen o causen la muerte intencionada de un animal. El objetivo principal de esta normativa es fortalecer el programa humanitario de captura, esterilización, vacunación y retorno (TNVR), implementado por las autoridades desde 2019. Este programa busca inmunizar a los animales y reintroducirlos en sus entornos para fomentar una coexistencia pacífica y salubre con la ciudadanía.

La Sombría Realidad de las “Desapariciones” y las Denuncias de las ONG

Sin embargo, la implementación de este plan no está exenta de controversia. Organizaciones como la SPA han denunciado ante la prensa que el propio gobierno ha estado sacrificando animales durante años, con el fin de “limpiar” las ciudades y proyectar una imagen más moderna del país. Estas acusaciones se han intensificado con la proximidad del Mundial de 2030, que Marruecos coorganizará junto a Portugal y España, aunque el Ejecutivo niega rotundamente tales prácticas. Ali Izsinne, presidente de la SPA, sostiene que “los perros capturados nunca son devueltos a sus lugares de origen, simplemente se desvanecen”. El activista cuestiona la versión oficial, argumentando que si fuera cierta, las ciudades estarían llenas de animales esterilizados e identificados, y pregunta: “¿Dónde están esos perros?”. Las investigaciones de la ONG, afirma, apuntan al vertedero de Médiouna, en Casablanca, al que Izsinne describe como “el mayor cementerio de perros del mundo” bajo montañas de desechos.

La Polémica Prohibición de Alimentar Animales en Espacios Públicos

La nueva legislación ha encendido aún más el debate con un controvertido artículo que inicialmente prohibía de manera explícita a los ciudadanos alimentar, acoger o medicar a los animales en espacios públicos. Esta prohibición chocaba con una práctica muy arraigada entre muchos marroquíes, quienes a diario interactúan y cuidan a los gatos, animal muy valorado en la tradición islámica. No obstante, tras la presión de la oposición, la comisión parlamentaria ha suavizado la norma en su sesión del martes, eliminando la prohibición total y permitiendo la asistencia temporal o los primeros auxilios, además de reducir las multas. Según Izsinne, esta prohibición es perjudicial para la ciudadanía y carece de sustento científico, ya que no hay estudios que demuestren que la privación de alimento disminuya la población animal; al contrario, advierte que “el hambre provoca agresividad, estrés y enfermedades”.

Perspectivas Dispares: Apoyo a la Ley y la Urgencia de su Aplicación

En el otro extremo del debate, algunos refugios, como el Santuario de Fauna de Tánger (SFT), ven con buenos ojos el nuevo marco legislativo y enfatizan la urgencia de su aplicación. Salima Kadaoui, fundadora del SFT, declaró en una entrevista telefónica que “la necesitamos ya. Mientras tanto, la masacre de animales continúa”. Respecto a la prohibición de alimentar a los animales en la vía pública, Kadaoui matiza que las autoridades aciertan al exigir que esta acción se realice de forma responsable, por organizaciones autorizadas, asegurando la limpieza de los restos para evitar la acumulación de basura y la proliferación de plagas como moscas o ratas. Mientras el debate legal y social se intensifica, la vida cotidiana en los laberínticos pasajes de la medina sigue su curso. Entre los aromas de especias y la exhibición de alfombras, los gatos y perros callejeros continúan buscando la mirada cómplice de un turista que, cámara en mano, capta una escena que, en unos años, podría ser parte de la historia.

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