Navarra intensifica la retirada de galápagos invasores para proteger la biodiversidad acuática
El Gobierno de Navarra ha puesto en marcha una ambiciosa estrategia para salvaguardar la riqueza natural de sus entornos acuáticos, centrándose en la erradicación de los galápagos invasores. Durante las semanas iniciales de esta campaña, se han logrado retirar 33 ejemplares de la especie Trachemys scripta, conocida como galápago de Florida, que representa una seria amenaza para la fauna y flora nativa. Esta operación se extiende este año a nuevas localidades, reafirmando el compromiso regional con la defensa de la biodiversidad en ríos, lagos y humedales.
La estrategia del Gobierno de Navarra contra las especies invasoras es integral, abarcando no solo la captura y el traslado de los ejemplares exóticos, sino también la vigilancia continua de las poblaciones ya establecidas y la implementación de programas educativos y preventivos para evitar futuras introducciones. Esta labor se vuelve crucial al considerar que el galápago de Florida compite directamente con las tortugas acuáticas autóctonas por recursos vitales como alimento, refugio y espacios de reproducción, alterando el delicado equilibrio de los ecosistemas locales.
La campaña ha ampliado su radio de acción, incluyendo por primera vez la demarcación de Tudela, además de mantener una vigilancia intensiva en la región de Pamplona. Esta expansión geográfica busca maximizar el impacto de la iniciativa y proteger un mayor número de hábitats sensibles. Los resultados iniciales son alentadores: de los 33 galápagos de Florida capturados, veinte fueron localizados mediante trampas especializadas y trece fueron entregados voluntariamente por ciudadanos, destacando la importancia de la participación pública en este esfuerzo conservacionista.
La metodología de captura empleada es respetuosa con los animales y eficaz. Se utilizan plataformas flotantes diseñadas para atraer a los galápagos invasores, que suben a ellas para tomar el sol. Una vez en la trampa, son retenidos sin sufrir daño, lo que permite a los equipos diferenciar las especies exóticas de las nativas. Los galápagos europeos y leprosos, que son especies autóctonas, son liberados inmediatamente en entornos seguros. Los ejemplares de galápago de Florida, en cambio, son trasladados al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Ilundáin, donde reciben atención especializada y se evita su reintroducción en el medio natural.
Desde su inicio, el programa ha demostrado una evolución constante y ha generado beneficios significativos para la conservación de la biodiversidad navarra. Entre 2021 y 2025, se han retirado un total de 271 galápagos invasores, con una distribución equitativa entre capturas mediante trampas y entregas voluntarias por parte de la comunidad. Esta cifra subraya el impacto positivo de la combinación de métodos científicos y la sensibilización ciudadana. La colaboración de los habitantes de Navarra es un pilar fundamental para prevenir nuevos abandonos de estos animales en los ecosistemas acuáticos.
El galápago de Florida, una especie que fue popular como mascota, puede crecer hasta 35 centímetros y vivir más de dos décadas, lo que lo convierte en un depredador eficiente que desplaza a las especies locales. La prohibición de su tenencia, reproducción y comercialización en España desde 2014, mediante su inclusión en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras, ha sido una medida crucial. La eliminación sistemática de estos galápagos es vital para disminuir la competencia por los recursos y proteger a las tortugas nativas, garantizando así la supervivencia de la fauna local.
Este programa se enmarca en una estrategia ambiental más amplia impulsada por el Gobierno de Navarra, orientada a la recuperación de la biodiversidad. Complementa otras iniciativas, como el proyecto europeo LIFE Territorio Visón, dedicado a proteger al visón europeo, una especie de mamífero en grave peligro de extinción en el continente. La gestión de especies invasoras es, en última instancia, una herramienta indispensable para mantener el equilibrio ecológico de los ecosistemas acuáticos y asegurar un futuro sostenible para la diversidad biológica de Navarra.
La campaña de retirada de galápagos invasores en Navarra es un ejemplo claro de cómo la ciencia, la gestión ambiental y la participación activa de la ciudadanía pueden unirse para generar resultados concretos en la conservación del medio ambiente. Al controlar estas especies exóticas, se protege no solo la vida silvestre local, sino también la salud general de los ecosistemas fluviales y humedales, garantizando su vitalidad para las generaciones futuras.

