Los vehículos chinos impactan el mercado español: el precio de los coches usados disminuye considerablemente
El mercado español de vehículos de ocasión ha experimentado una significativa reestructuración durante los últimos doce meses, marcada por una disminución del 4.7% en el precio promedio de los automóviles de segunda mano. Esta tendencia bajista se debe, en gran medida, al ingreso masivo de más de 40 nuevos modelos de vehículos eléctricos de origen chino, los cuales presentan una fuerte competitividad en precios. Además, el incremento en la oferta de coches seminuevos y la subida constante de los precios de los combustibles han influido en la decisión de compra de los consumidores, quienes ahora buscan alternativas más económicas y eficientes.
Expertos del sector, como Jaime Barea, presidente de Ganvam, y Marcel Blanes, portavoz de coches.net, coinciden en señalar que la presión de las marcas chinas y la falta de un plan de apoyo gubernamental que incluya a los vehículos seminuevos en los incentivos para coches eléctricos nuevos, están redirigiendo a los compradores hacia el mercado de vehículos cero kilómetros. Esta situación ha provocado que el precio medio de un coche de ocasión cayera de 18,178 euros en agosto de 2025 a 17,281 euros en el mismo mes de este año. A pesar del creciente interés en los vehículos eléctricos, la capacidad económica limitada de las familias y la inmadurez del mercado de segunda mano de estos coches aún frenan la concreción de ventas al mismo ritmo que las consultas.
Ante este panorama, tanto Ganvam como coches.net instan al gobierno a implementar planes de desguace más eficientes para retirar de la circulación los vehículos más antiguos y contaminantes. Asimismo, proponen extender las políticas de incentivos a la compra de vehículos eléctricos usados 'jóvenes' (de hasta tres a cinco años de antigüedad). Estas medidas buscan facilitar una transición energética equitativa y accesible para todos los ciudadanos, promoviendo la renovación de un parque automovilístico que en España es considerablemente antiguo, lo que se traduce en mayores emisiones y una brecha territorial en los precios y la disponibilidad de vehículos modernos.
La adaptación a los nuevos paradigmas de movilidad y sostenibilidad es esencial. Fomentar la innovación, la competitividad y una infraestructura adecuada para los vehículos eléctricos no solo impulsará la economía, sino que también contribuirá a la protección del medio ambiente y a una sociedad más justa y consciente.

