Liberación exitosa de quebrantahuesos en Jaén: un paso más en la recuperación de la especie
En un significativo avance para la conservación de la fauna, dos jóvenes quebrantahuesos, criados en centros de Austria y Francia, han sido reintroducidos en el Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas, en Jaén. Este acontecimiento marca un nuevo capítulo en los esfuerzos por restaurar la población de esta especie icónica en las montañas andaluzas, como parte de un plan de recuperación de aves necrófagas que se extiende por más de dos décadas. La liberación de 'Cabañas' y 'Matea', nombres inspirados en topónimos del parque, subraya la dedicación y el éxito de un programa que busca devolver la vitalidad a estos ecosistemas.
El quebrantahuesos (Gypaetus barbatus), ave rapaz emblemática, solía ser un habitante común de las sierras andaluzas, abarcando desde Cádiz hasta Jaén y Almería. Sin embargo, su presencia comenzó a declinar drásticamente, registrándose el último indicio de reproducción en 1983 y el último avistamiento en la Sierra de Cazorla en 1986. Esta desaparición dejó a la península ibérica con una población exclusivamente confinada a los Pirineos, lo que encendió las alarmas y motivó una urgente intervención.
Apenas dos años después de su extinción local, la Junta de Andalucía emprendió los primeros estudios de viabilidad para un programa de reintroducción. En 1991, expertos de la Estación Biológica de Doñana confirmaron que el Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas ofrecía las condiciones idóneas para albergar hasta quince parejas reproductoras. Este hallazgo fue crucial para el lanzamiento oficial del programa en 1996, con la construcción del Centro de Cría del Quebrantahuesos de Cazorla y la colaboración esencial de la Vulture Conservation Foundation (VCF), coordinadora del programa europeo de cría de la especie.
El 13 de mayo de 2006, una década después del inicio del programa, se realizó la primera liberación de tres ejemplares: 'Tono', 'Faust' y 'Libertad', marcando un punto de inflexión. Desde entonces, Andalucía ha liberado un total de 102 quebrantahuesos en diversas áreas protegidas, incluyendo las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, Sierra de Castril y, más recientemente, Sierra Nevada. De estos, 61 continúan prosperando, mientras que el destino de otros nueve permanece incierto debido a fallos en los sistemas de seguimiento GPS. En 2015, el proyecto celebró otro logro significativo con la identificación de la primera pareja reproductora formada por aves reintroducidas y el nacimiento de 'Esperanza', el primer polluelo en volar en libertad sin intervención humana. Diez años más tarde, 'Esperanza' se ha convertido en la primera hembra nacida en libertad en Andalucía en reproducirse exitosamente tras la extinción de la especie en la región.
Actualmente, la región cuenta con doce áreas de cría activas, con diez en las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas y dos en Sierra de Castril. Entre 2015 y 2025, un total de 23 polluelos han nacido en libertad, de los cuales 15 siguen vivos. El futuro del proyecto se vislumbra prometedor con la preparación para expandir la reintroducción hacia Andalucía occidental. Se prevé que para 2027 comiencen las primeras liberaciones en el Parque Natural Sierra de Grazalema, en Cádiz, lo que ampliará significativamente el rango de distribución de esta majestuosa ave en la comunidad autónoma. Este ambicioso plan reafirma el compromiso con la preservación de la biodiversidad y la recuperación de especies en peligro.
La reintroducción de estos dos quebrantahuesos jóvenes, uno de origen austriaco y otro francés, en el hábitat natural de Jaén, representa un paso monumental en el esfuerzo continuo de conservación. Este acto no solo simboliza la esperanza de un futuro más diverso para la fauna andaluza, sino que también destaca la importancia de la colaboración internacional y la investigación científica en la salvaguarda de especies amenazadas. El programa, que ha logrado restablecer la presencia de la especie tras décadas de ausencia, continúa trabajando incansablemente para asegurar la sostenibilidad de su población en la región, proyectando nuevas liberaciones y la expansión de su territorio en los próximos años.

