La naturaleza adquiere estatus legal para su defensa: un movimiento global en ascenso
La voz de la naturaleza: Un cambio de era en la protección ambiental
La propuesta de personalidad jurídica para la marisma de Urdaibai: un hito ambiental en desarrollo
Una iniciativa reciente ha puesto de manifiesto la intención de otorgar un estatus legal propio a la marisma de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, ubicada en Bizkaia. Esta propuesta se inscribe dentro de un movimiento global cada vez más arraigado: los 'Derechos de la Naturaleza'. Su objetivo fundamental es reconocer a ciertos ecosistemas como entidades con capacidad jurídica para defenderse y asegurar su conservación.
El Mar Menor: el pionero europeo en derechos para ecosistemas
Este enfoque legal innovador no es del todo nuevo en España, pues ya existe un ejemplo destacado: el Mar Menor. Este singular ecosistema fue dotado de personalidad jurídica gracias a la Ley 19/2022, la cual surgió de una Iniciativa Legislativa Popular que recabó más de 600.000 firmas. Dicha legislación elevó al Mar Menor a la categoría de primer ecosistema en Europa con derechos inherentes, que incluyen su existencia, su capacidad de regeneración, su protección y su restauración, además de establecer un modelo de gobernanza que fomenta la participación ciudadana.
Un nuevo rumbo en la interpretación legal ambiental
La legalidad de la personalidad jurídica otorgada al Mar Menor fue confirmada por el Tribunal Constitucional en noviembre de 2024. El tribunal destacó la singularidad de esta norma, que instaura una nueva categoría de entidad legal con prerrogativas específicas para la protección ambiental. Subrayó que esta decisión refleja una perspectiva más ecocéntrica en la interpretación del artículo 45 de la Constitución española.
La implementación efectiva de la protección del Mar Menor
En febrero de 2025, el Gobierno aprobó el real decreto que establece los mecanismos de representación y gestión del Mar Menor y su cuenca hidrográfica, permitiendo así la aplicación real de su estatus legal. Un comité de representantes, una comisión de seguimiento –conocida como 'guardianes de la laguna'– y un comité científico conforman la estructura institucional encargada de velar por los derechos del ecosistema. Este modelo ha sido objeto de reconocimiento a nivel internacional, recibiendo la ILP que lo impulsó el prestigioso 'World Future Policy Award' por su innovadora solución política en defensa de la naturaleza.
La transición de objeto a sujeto: Un nuevo entendimiento de la naturaleza
La esencia de este planteamiento jurídico reside en redefinir la naturaleza, pasando de considerarla un mero objeto a proteger a un sujeto con derechos propios e inherentes, cuyo valor no depende de su utilidad para el ser humano. Esta visión busca trascender el antropocentrismo tradicional, promoviendo una concepción que valora intrínsecamente a los ecosistemas.
Precedentes globales y desafíos futuros para el derecho ambiental
La Constitución de Ecuador en 2008 fue pionera al reconocer el derecho de la naturaleza a existir y a mantener sus ciclos vitales. Desde entonces, otros países han seguido este camino, como Bolivia con la Ley de Derechos de la Madre Tierra, y Nueva Zelanda, que ha reconocido al río Whanganui. En Colombia, el río Atrato obtuvo el estatus de entidad viviente por resolución judicial. Expertos en derecho ambiental señalan que estas herramientas jurídicas abren nuevas vías para proteger ecosistemas en peligro, aunque también advierten sobre las complejidades técnicas y las incertidumbres que la atribución de personalidad jurídica a elementos naturales puede generar.

