Las Salamandras de Cíes y Ons: Una Estrategia Reproductiva Terrestre Única
Un descubrimiento científico notable ha revelado cómo las salamandras de las islas Cíes y Ons han evolucionado para dar a luz crías completamente terrestres. Este fenómeno, estudiado por la Universidad de Vigo, destaca una estrategia reproductiva única en el reino animal. Los hallazgos sugieren que cambios en la actividad de los genes maternos en el útero son cruciales para el desarrollo avanzado de las crías antes del nacimiento. Esta adaptación permite a las salamandras colonizar y sobrevivir en hábitats donde los cuerpos de agua son escasos o inexistentes, un paso evolutivo significativo que las diferencia de la mayoría de los anfibios.
La investigación, publicada en la revista científica "Molecular Ecology", se centró en las poblaciones de salamandra común de Ons y San Martiño, archipiélagos gallegos. Mediante el uso de técnicas de secuenciación masiva de ARN, los científicos identificaron modificaciones coordinadas en la expresión genética, un aumento en la vascularización del útero materno y la activación del gen MCM6. Este gen en particular se ha vinculado a una aceleración en el desarrollo embrionario. Tales adaptaciones facilitan que las crías alcancen una etapa de desarrollo avanzada, aptas para la vida terrestre desde el momento del nacimiento, sin pasar por una fase larvaria acuática.
Esta capacidad reproductiva no solo es sorprendente, sino que también se ha desarrollado de manera independiente en estas islas y en la cornisa cantábrica. Esto convierte a la salamandra común en la única especie de anfibio a nivel mundial con dos modos reproductivos distintos que han surgido en diferentes momentos evolutivos. Guillermo Velo Antón, investigador del grupo EcoEvo de la Universidad de Vigo y coautor del estudio, enfatiza la importancia de estos hallazgos para entender cómo la actividad genética materna puede impulsar la evolución de nuevas estrategias reproductivas.
A diferencia de la mayoría de los anfibios que depositan huevos o larvas en el agua para su crecimiento, la 'Salamandra salamandra' y su especie hermana 'Salamandra algira' son las únicas que muestran esta variabilidad reproductiva. En algunos casos, las hembras de estas especies omiten por completo la fase acuática. La singularidad de la salamandra común radica en que esta "innovación adaptativa" ha surgido de forma independiente en múltiples ocasiones y lugares, consolidándola como un modelo excepcional para el estudio evolutivo. Por ejemplo, mientras que las poblaciones continentales de 'Salamandra salamandra gallaica' paren larvas, las de las islas Ons y San Martiño dan a luz crías terrestres.
La clave de esta transformación no reside en la adquisición de nuevos genes, sino en la reconfiguración de cómo los genes existentes operan. Al analizar la expresión genética, los investigadores pueden determinar cuáles genes aumentan o disminuyen su actividad durante la gestación. Esta comprensión es fundamental para dilucidar cómo el entorno uterino materno contribuye a un desarrollo completo antes del nacimiento, ofreciendo una perspectiva única sobre la plasticidad evolutiva.

