Las lluvias torrenciales, principal amenaza para el Mar Menor según nuevo estudio
Una reciente investigación llevada a cabo por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) ha modificado la percepción sobre las principales amenazas que acechan al Mar Menor. Tras tres años de exhaustivo análisis de las aguas subterráneas del Campo de Cartagena, los hallazgos preliminares sugieren que los eventos de lluvias torrenciales son el factor más perjudicial para la laguna, superando incluso la contaminación proveniente del acuífero cuaternario. Este estudio, que ha contado con una inversión de 10 millones de euros, subraya la urgencia de enfocar las medidas de mitigación en las fuentes de contaminación antes de que estas impacten el ecosistema.
Detalles de la investigación sobre el Mar Menor
El 1 de julio de 2026, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) anunció los resultados preliminares de una investigación integral sobre el Mar Menor, que duró tres años. La comisionada del Ciclo del Agua y Restauración de Ecosistemas, Laura Martín, presentó los hallazgos en un informe técnico. El estudio, realizado en el Campo de Cartagena, incluyó 36 perforaciones, más de 700 mediciones y más de 200 análisis de aguas subterráneas, enfocándose en el acuífero cuaternario y otros acuíferos locales. Los datos recabados indican que, aunque el acuífero presenta contaminación, su impacto es menor en comparación con el arrastre de contaminantes causado por las lluvias intensas. Estos descubrimientos serán detallados en un simposio científico el próximo otoño.
Los investigadores han determinado que los flujos de agua generados por precipitaciones severas son el principal mecanismo que transporta grandes volúmenes de sustancias nocivas hacia la laguna en períodos cortos. Esta situación genera desequilibrios ecológicos significativos al movilizar nutrientes y otros materiales acumulados en la cuenca. En respuesta, el Miteco ha implementado acciones preventivas, como la clausura de depósitos mineros en las sierras de Cartagena y La Unión, y la eliminación de cerca de 9,000 hectáreas de regadíos ilegales, lo que ha reducido la entrada de aproximadamente 1,000 toneladas de nutrientes al Mar Menor.
A pesar de estos avances, Laura Martín enfatizó la necesidad de una mayor colaboración por parte de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia. Se solicitó la aprobación de un nuevo Plan de Ordenación Territorial de la Cuenca Vertiente y un Plan de Gestión de la Zona Vulnerable, ambos considerados cruciales para abordar el origen de la contaminación. La comisionada advirtió que la demora en la implementación de estos planes podría resultar en sanciones por parte de la Unión Europea, instando a una acción rápida y ambiciosa.
Este estudio proporciona una base científica sólida para guiar futuras decisiones y fortalecer la prevención en toda la cuenca del Mar Menor, un enfoque indispensable para su recuperación.
Este estudio marca un punto de inflexión en la estrategia de conservación del Mar Menor. La redefinición de las prioridades, al destacar el papel crítico de las lluvias torrenciales, nos obliga a pensar en soluciones más integrales y multifacéticas. No basta con abordar la contaminación puntual; es fundamental gestionar el territorio de la cuenca de manera que se minimice el arrastre de sedimentos y nutrientes. Esto implica una colaboración estrecha entre las administraciones y una conciencia ciudadana sobre el impacto de nuestras actividades en el entorno. La amenaza latente de sanciones europeas debería ser un catalizador para acelerar la toma de decisiones y garantizar un futuro sostenible para este ecosistema tan valioso.

