Italia aprueba una ley pionera para la donación de sangre canina y felina
Italia ha marcado un hito en la medicina veterinaria con la aprobación de una nueva regulación nacional que rige la donación de sangre en perros y gatos. Esta normativa busca estandarizar y optimizar los procedimientos de transfusión, asegurando que la sangre disponible sea segura, trazable y de alta calidad. La medida es fundamental para salvar vidas en situaciones críticas, donde cada minuto cuenta, y sienta un precedente importante para el bienestar animal a nivel europeo.
El 17 de abril de 2025, un acuerdo trascendental fue aprobado en la Conferencia Estado-Regiones, culminando con su publicación en la Gazzetta Ufficiale. Este documento representa una actualización significativa de la guía de transfusión veterinaria establecida en 2015. El enfoque principal de la nueva guía recae en dos especies cruciales, perros y gatos, y en dos componentes sanguíneos esenciales: sangre entera y hemocomponentes, como los concentrados de glóbulos rojos o el plasma. Además, la normativa clarifica qué productos, como ciertos hemoderivados industrializados, quedan excluidos de esta regulación. El propósito fundamental es garantizar que cada unidad de sangre utilizada en clínicas veterinarias cumpla con estrictos controles de calidad y conservación, ofreciendo así una mayor confianza en el proceso de transfusión.
La nueva legislación establece que los bancos de sangre veterinarios deben ser estructuras sanitarias autorizadas. Estas instituciones son responsables de la selección de los donantes, el procesamiento, la conservación y la distribución de la sangre. La autorización de estos bancos es gestionada por las regiones y provincias autónomas, que a su vez deben enviar un listado al Ministerio de Salud para su publicación, promoviendo la transparencia y el acceso público a esta información vital. Un pilar esencial de esta regulación es la trazabilidad, lo que significa que cada unidad de sangre puede ser seguida desde su extracción hasta su destino final en la clínica, incluyendo un registro detallado de datos y el control de la temperatura durante la conservación y el transporte, similar a los estándares de la sanidad humana.
En cuanto a los requisitos para los donantes, la guía italiana detalla criterios específicos para perros y gatos. Para los perros, se exige que sean animales identificados y registrados, con un temperamento dócil y que se sometan a revisiones veterinarias periódicas. Se establece un peso mínimo de 20 kg y una edad comprendida entre los 18 meses y los 8 años. La cantidad máxima de sangre a extraer no debe exceder el 15-20% del volumen sanguíneo total, lo que equivale a bolsas de entre 350 ml y 450 ml. El período mínimo entre donaciones se fija en tres meses. En el caso de los gatos, debido a su menor tamaño, el peso mínimo es de 4,5 kg, manteniendo el mismo rango de edad. El volumen máximo de extracción es de 70 ml. Para garantizar el bienestar del animal, se permite la sedación suave si es necesario para facilitar el proceso, asegurando una rápida recuperación.
La guía enfatiza la importancia de realizar análisis exhaustivos y pruebas para prevenir la transmisión de enfermedades. El estado de salud del donante se verifica rigurosamente tanto al ingresar al programa como en cada donación, incluyendo exploraciones clínicas y análisis adaptados a los riesgos epidemiológicos de la zona. En gatos, se recomienda una evaluación cardiológica. Antes de cada donación, se mide el nivel de hemoglobina, con valores mínimos recomendados de 13 g/dL para perros y 10 g/dL para gatos. También se realiza la tipificación del grupo sanguíneo (DEA1 en perros y AB en gatos) y pruebas para detectar patógenos transmitidos por la sangre, como Leishmania infantum o Ehrlichia canis en perros, y FIV o FeLV en gatos. Estos protocolos pueden ser actualizados según la evolución de la situación epidemiológica.
La prevención y la organización son claves para el éxito de estos programas. Si tienes interés en que tu mascota sea donante, el primer paso es consultar con tu veterinario habitual o con un hospital de referencia para conocer su participación en un banco de sangre o programa de donantes. Un segundo paso crucial es mantener a tu animal con las vacunas y desparasitaciones al día, así como asegurar revisiones regulares y un peso adecuado, lo que no solo contribuye a su salud general, sino que también aumenta sus posibilidades de ser un candidato apto. Finalmente, es fundamental recordar que la donación no debe causar sufrimiento, estrés ni daños permanentes al animal. Los veterinarios están facultados para aplicar sedación si lo consideran necesario para proteger el bienestar del donante, garantizando que el proceso sea seguro y ético.

