Invertir en Clima y Aire Limpio: La ONU Destaca Retornos de 15 a 1
Un reciente informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) destaca que la inversión en iniciativas que abordan simultáneamente la contaminación atmosférica y el cambio climático ofrece un retorno económico extraordinario. Por cada dólar destinado a estas soluciones, se pueden generar hasta 15 dólares en beneficios, que se manifiestan en mejoras para los sistemas de salud, un aumento de la productividad y la mitigación de los impactos adversos de la crisis climática. Este hallazgo, presentado con motivo del Día Internacional del Aire Limpio, desafía la percepción tradicional de que la acción climática es meramente un coste, posicionándola como una inversión crucial para el desarrollo y el bienestar global.
Inger Andersen, directora ejecutiva del PNUMA, enfatizó la necesidad de ver el aire limpio no como un resultado fortuito del progreso, sino como un elemento fundamental para la prosperidad. El informe, titulado “Activos Ocultos: argumentos económicos y sanitarios a favor de la acción por el clima y el aire limpio”, detalla 25 estrategias integradas que, si se implementan, podrían inyectar un valor económico equivalente al 2,8% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial para 2035, escalando al 4,5% para 2050 y a un impresionante 11,4% para 2100. Estas medidas se extienden a lo largo de diversos sectores, desde la energía y la industria hasta el transporte y la agricultura, y buscan optimizar la eficiencia y reducir las emisiones de contaminantes de vida corta como el metano y el carbono negro.
El análisis regional del informe revela variaciones en los retornos. Mientras que América Latina y el Caribe podrían ver un beneficio de 9 dólares por cada dólar invertido, con una proyección de evitar daños equivalentes al 8,5% del PIB regional para 2100, Europa, que ya ha avanzado en el control de la contaminación atmosférica, esperaría un retorno de 3 dólares. Este diferencial se atribuye a que las naciones europeas ya han capitalizado muchas de las ganancias “fáciles” y enfrentan menos impactos climáticos directos debido a su ubicación geográfica. El estudio advierte que la demora en la implementación de estas acciones podría resultar en una pérdida anual de 1,5 billones de dólares, equivalente al 0,5% del PIB global.
Las estrategias propuestas abarcan una amplia gama de soluciones, incluyendo la transición a fuentes de energía renovable, la mejora de la eficiencia energética en todos los sectores, el fomento de soluciones de calefacción y cocina más limpias, la implementación de normativas más estrictas para las emisiones vehiculares y el uso de vehículos eléctricos, así como la optimización en el manejo de residuos y fertilizantes. El PNUMA también señala que la financiación para estas iniciativas podría provenir, en gran medida, de la reasignación de los subsidios actuales a los combustibles fósiles, que representan un considerable 2,18% del PIB global anual.
Elliott Harris, co-presidente y economista jefe del informe, destacó que, aunque la relación coste-beneficio de 15 a 1 sería enormemente atractiva en cualquier otro sector, la naturaleza distribuida de estos beneficios —entre la salud, la productividad y la prevención de daños climáticos— dificulta su concentración en un único balance financiero. No obstante, el valor de estos beneficios es innegable e incluye ahorros en gastos médicos, un incremento en la fuerza laboral y la prevención de daños físicos, además del incalculable valor monetario de salvar vidas y mejorar la calidad de vida. Se estima que en 2025, la contaminación del aire exterior estuvo ligada a 6,4 millones de muertes prematuras y un sinfín de enfermedades crónicas, mientras que la contaminación en los hogares causó otros dos millones de muertes. La implementación total de las medidas podría evitar 144 millones de muertes prematuras para 2050, reducir las emisiones globales de dióxido de carbono a la mitad y prevenir un calentamiento global de 1,4 °C para finales de siglo.
La inversión proactiva en estrategias que integran la mejora de la calidad del aire y la lucha contra el cambio climático es, por lo tanto, no solo una necesidad ambiental y de salud pública, sino también una oportunidad económica sin precedentes. El análisis del PNUMA subraya que los beneficios derivados de estas acciones superan con creces los costos iniciales, ofreciendo un camino claro hacia un futuro más sostenible y próspero para todos.

