COP17: Urgente necesidad de acelerar acciones por la biodiversidad
La decimoséptima Conferencia de las Partes (COP17) del Convenio sobre la Diversidad Biológica de las Naciones Unidas, inaugurada recientemente en Ereván, Armenia, ha emitido una clara advertencia sobre la lentitud en la implementación de las promesas internacionales destinadas a proteger el entorno natural. Este evento crucial ha subrayado la impostergable necesidad de aumentar los recursos financieros dedicados a la conservación ambiental. La reunión busca evaluar el progreso hacia los objetivos establecidos para 2030, mientras el planeta se enfrenta a una acelerada pérdida de su diversidad biológica.
Durante la sesión plenaria de apertura en la capital armenia, Astrid Schomaker, secretaria ejecutiva del Convenio sobre la Diversidad Biológica, enfatizó que las resoluciones adoptadas durante las próximas dos semanas serán determinantes para miles de millones de personas impactadas por la disminución de la biodiversidad. Schomaker rememoró que hace cuatro años, la comunidad global adoptó en Montreal un ambicioso esquema para detener y revertir la degradación de los ecosistemas, un hito que se consideró fundamental para la cooperación multilateral en materia ambiental.
La funcionaria de la ONU también resaltó los obstáculos económicos, subrayando la importancia de la primera evaluación mundial de los pactos alcanzados en 2022. Esta revisión permitirá discernir el avance de las naciones y las acciones adicionales requeridas para cumplir las 23 metas internacionales antes de la fecha límite de 2030.
En el transcurso de la jornada inicial, Hambardzum Matevosián, ministro de Medio Ambiente de Armenia, fue designado presidente de la COP17 por un período de dos años. Matevosián se comprometió a dirigir las negociaciones con imparcialidad, garantizando que todas las delegaciones puedan manifestar sus posturas. El ministro armenio afirmó: “En Ereván, tenemos una ocasión singular para analizar los adelantos en la preservación de la biodiversidad y acordar nuevas acciones concretas. Para lograr las metas fijadas para 2030, es imperativo acelerar nuestro trabajo y transformar los compromisos en resultados tangibles”.
El centro de exposiciones Meridian, conocido como la Zona Azul, fue el escenario de intensos diálogos entre las delegaciones, reuniones técnicas y exhibiciones ambientales, marcando el inicio de dos semanas de actividad diplomática. Entre las muestras, destacó el pabellón de Armenia, que exhibió la riqueza de su fauna y flora a través de materiales informativos sobre sus ecosistemas y herencia natural. Simultáneamente, la Zona Verde, ubicada en el Complejo Karen Demirchián, ofreció un espacio público con exhibiciones, iniciativas educativas, presentaciones científicas y proyectos centrados en la sostenibilidad. La ministra armenia de Educación, Ciencia, Cultura y Deporte, Zhanna Andreasián, visitó el pabellón de su sector, donde se presentaron programas educativos enfocados en la protección ambiental.
Adil Najam, presidente del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), instó a los gobiernos a implementar medidas decisivas para frenar la destrucción de los ecosistemas, recordando que las poblaciones de vertebrados silvestres registraron una disminución promedio del 73% desde 1970. Las deliberaciones de la COP17 se centrarán en movilizar 200 mil millones de dólares anuales para la financiación de la biodiversidad antes de 2030, y en reducir en al menos 500 mil millones de dólares anuales los subsidios que perjudican la naturaleza. Además, Armenia y Colombia relanzaron la Coalición de Acción para la Recuperación de Especies Amenazadas (CARES), una iniciativa internacional para prevenir la extinción de especies y fomentar su recuperación, que ya cuenta con la adhesión de 16 países, incluyendo Brasil, Canadá, China, México y Perú. El ministro Matevosián extendió una invitación a otras naciones para unirse a esta vital alianza.
La conferencia también revisará los progresos hacia la meta de proteger el 30% de las superficies terrestres y marinas del planeta, un objetivo que, según las evaluaciones previas, aún dista de ser alcanzado. La jornada inaugural fue antecedida por una ceremonia con la participación del primer ministro armenio, Nikol Pashinián, donde se proyectaron audiovisuales sobre la naturaleza y la cultura del país. En esa ocasión, Schomaker elogió los esfuerzos de Armenia por organizar la conferencia, aseverando que, a pesar de las tensiones geopolíticas y la crisis ambiental, la colaboración internacional sigue siendo viable. La COP17, que concluirá el 30 de octubre, busca establecer la ‘Hoja de Ruta de Ereván’ para acelerar el cumplimiento de los compromisos ecológicos en los cuatro años restantes hasta 2030. Estos esfuerzos son cruciales para asegurar un futuro sostenible para el planeta.

