Conflicto por la presa del río Umia: Vecinos y Xunta de Galicia en desacuerdo
La dignidad de un río en disputa: un llamado a la acción colectiva por el Umia
La comunidad de Ribadumia se alza en defensa del río Umia
Una considerable movilización, que congregó a más de un centenar de residentes y defensores del medio ambiente en Ribadumia, Pontevedra, ha puesto de manifiesto la creciente tensión en torno a la recién erigida presa en el río Umia. Los participantes de esta protesta demandan la remoción de dicha estructura, abogando por la recuperación de la dinámica hidrológica original del cauce. La preocupación principal radica en los perjuicios ecológicos que esta intervención conlleva, afectando severamente la movilidad de la fauna acuática y la integridad del ecosistema fluvial.
La controversia de la presa del Umia: un punto de inflexión para el ecosistema
La concentración, que se llevó a cabo bajo el lema "La salud del Umia es nuestra salud", sirvió como plataforma para expresar el descontento ante lo que consideran un agravio ambiental. Los manifestantes, provenientes de distintas esferas sociales y ambientales, recalcaron el impacto negativo sobre los peces y los invertebrados, cuya migración y desarrollo se ven impedidos por la barrera. Este evento subraya la polarización de opiniones, donde la comunidad y los grupos ecologistas se oponen firmemente a la continuidad de la presa, mientras que la Xunta de Galicia justifica su existencia como una medida preventiva contra la salinización del suministro de agua destinado a la isla de A Toxa, destacando la necesidad de asegurar el abastecimiento. Sin embargo, la comunidad critica la priorización de intereses comerciales, como los hoteleros y campos de golf, sobre la conservación del patrimonio natural del río.
El clamor popular: El río Umia no está en venta
La reciente manifestación en Ribadumia (Pontevedra) congregó a una multitud superior al centenar de personas, quienes expresaron su rotundo rechazo a la nueva presa en el río Umia, enviando un mensaje claro a la Xunta de Galicia: “el río no se comercializa”. Los participantes marcharon cerca de la playa fluvial de Cabanelas, exigiendo a las autoridades una revisión de la infraestructura, que consideran un “ultraje” al entorno natural, y la restitución de la condición natural del río.
Un recurso vital en riesgo: El Umia, pilar de O Salnés
Tanto los defensores del medio ambiente como las organizaciones comunitarias han reiterado que esta barrera fluvial fue concebida para proveer de agua a la isla de A Toxa, orientada primordialmente a la hotelería y los campos de golf de la zona. Los asistentes a la protesta argumentaron con fervor que “si el campo de golf de A Toxa requiere agua, que la abone como el resto de la población”, instando a la Xunta a rectificar su postura en un proyecto que, según ellos, ha sido “ideado a espaldas del río y de sus habitantes”. Se hizo hincapié en que las aguas del Umia constituyen un bien hídrico esencial para toda la comarca de O Salnés, lo que convierte su preservación en una “prioridad indiscutible”. Los organizadores de la protesta, al concluir la marcha, enfatizaron en su comunicado: “El comportamiento del río no debe ser modificado, y mucho menos quebrantado. Aspiramos a un río vibrante, un río en su totalidad”.
Impacto ambiental y económico: Las consecuencias de la presa en el Umia
Los participantes denunciaron que esta presa no solo genera una “significativa repercusión ambiental”, sino que también representa un “obstáculo insuperable” para ciertas especies de peces e invertebrados, causando la extinción del ecosistema fluvial. Adicionalmente, se señaló que las aguas corriente abajo de la presa están intrínsecamente ligadas al sistema de explotación de la ría de Arousa, lo que implica que estas obras impactan directamente la productividad del banco marisquero de O Sarrido. Por ello, advirtieron que persistirán en su empeño de proteger los intereses naturales del río, proclamando que el Umia “no está en venta” y que “ni la codicia, la ineficacia, el desinterés o el desamparo pueden impedir que el río siga siendo un río”.
Un llamado a la acción: Restaurar la dignidad del Umia
Como cierre de su proclama, los manifestantes exigieron “acciones contundentes, no soluciones a medias tintas”, ni paliativos que simulen abordar el problema de la fauna mediante un paso que “veremos si funciona”. Según su defensa, el río Umia “no debe soportar más obstáculos”, sino que necesita fluir libremente para “recuperar su esencia y nuestra propia salud”.

