Cangrejo de río ibérico: Un esfuerzo de conservación por la Junta de Andalucía
La Junta de Andalucía ha reafirmado su compromiso con la protección de la fauna autóctona, logrando reintroducir exitosamente 2.600 ejemplares de cangrejo de río ibérico (Austropotamobius pallipes), también conocido como cangrejo de patas blancas, en el Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, ubicado en Jaén. Esta acción, liderada por la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente, representa un paso crucial en la salvaguarda de esta especie, actualmente clasificada en Andalucía como en peligro de extinción.
El declive de este crustáceo a lo largo de las últimas décadas se atribuye principalmente a la propagación de la afanomicosis, una enfermedad devastadora transmitida por especies invasoras de cangrejos americanos. En respuesta a esta amenaza, María José Lara, delegada territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente en Jaén, subrayó el incansable trabajo de la Consejería, destacando el éxito del Plan de Recuperación de Especies de Peces e Invertebrados de Medios Acuáticos Epicontinentales. Gracias a este plan, el número de poblaciones de cangrejo de río en el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas ha aumentado un 140% en los últimos veinte años, pasando de 15 a 35. Este logro se complementa con la labor de centros de conservación ex situ, como la piscifactoría del río Borosa, que produjo más de 6.000 ejemplares en 2025 para su liberación en su hábitat natural, consolidando a este parque jienense como un bastión fundamental para la especie en la Península Ibérica.
La reintroducción de estos 2.600 cangrejos se suma a liberaciones anteriores, como la de 275 ejemplares realizada el pasado diciembre por la consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente, Catalina García. La principal causa de la disminución de la especie radica en la introducción del cangrejo rojo americano (Procambarus clarkii), portador de un hongo que provoca la letal afanomicosis en el cangrejo autóctono. El Centro de Cría de Borosa, activo desde 2004, ha sido esencial en la cría de decenas de miles de ejemplares para repoblar y reforzar las poblaciones amenazadas en cauces naturales, garantizando la supervivencia de este valioso componente de la biodiversidad ibérica.
Este esfuerzo de conservación nos recuerda la importancia de proteger nuestra biodiversidad y la fragilidad de los ecosistemas ante la invasión de especies exóticas. La dedicación y el trabajo científico de la Junta de Andalucía demuestran que, con acciones decididas y sostenibles, es posible revertir el deterioro ambiental y asegurar un futuro más próspero para todas las formas de vida.

