Avistamientos Inesperados: Atunes Rojos y Cazones en el Mar del Norte Belga
En un reciente anuncio, el Instituto Flamenco del Mar (VLIZ) ha revelado descubrimientos notables en las aguas belgas del Mar del Norte. A finales de septiembre, un técnico de un parque eólico informó haber visto entre tres y cuatro atunes rojos, un suceso que no se registraba en la zona desde la década de 1960. Paralelamente, el instituto capturó y marcó con transmisores a dos jóvenes cazones, a 23 kilómetros de la costa, proporcionando datos valiosos para el estudio de sus movimientos y poblaciones.
El avistamiento de los atunes rojos, aunque sin evidencia visual, fue considerado fiable debido a la experiencia del testigo, quien describió a los peces como "torpedos" cazando a gran velocidad. Este regreso del atún rojo del Atlántico (Thunnus thynnus) a las aguas del norte de Europa ha sido un tema de interés, especialmente después de un plan de recuperación implementado en 2007 por la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT). En cuanto a los cazones (Galeorhinus galeus), se trata de un tiburón catalogado como vulnerable en Europa y en peligro crítico a nivel mundial. La captura de tres ejemplares jóvenes, dos hembras y un macho de aproximadamente dos años y medio, ha permitido al VLIZ iniciar un seguimiento de esta especie, cuya presencia en aguas belgas ha sido escasamente documentada desde 1985.
Estos hallazgos forman parte del proyecto ELASMON, coordinado por el Instituto de Investigación Agrícola, Pesquera y Alimentaria de Flandes (ILVO), en colaboración con el VLIZ y el Instituto Real Belga de Ciencias Naturales (RBINS). El proyecto utiliza cámaras submarinas con cebo y telemetría acústica para estudiar tiburones y rayas, con el objetivo de desarrollar un plan de gestión sostenible para el Mar del Norte. A pesar de la importancia de estos descubrimientos, el VLIZ reconoce que la falta de imágenes del atún rojo y la limitada información sobre la presencia del cazón en la región subrayan la necesidad de más investigación para comprender completamente el papel de estas aguas en la vida de estos elasmobranquios.
Estos eventos marinos no solo nos recuerdan la resiliencia de la naturaleza y su capacidad de recuperación ante los desafíos, sino que también nos instan a redoblar nuestros esfuerzos en la conservación. La presencia de atunes rojos y cazones en el Mar del Norte belga es un faro de esperanza, indicando que, con planes de recuperación efectivos y una vigilancia constante, podemos ser testigos de un ecosistema marino más vibrante y equilibrado, promoviendo un futuro sostenible para todas las especies.

