Aumento de la cuota de atún rojo en Reino Unido y sus rutas migratorias
El retorno del atún rojo del Atlántico está transformando el panorama de la pesca en Gran Bretaña. Para el año 2026, el Reino Unido ha autorizado a un total de 30 barcos comerciales para la captura de esta especie, lo que representa el doble de embarcaciones permitidas en 2025. Paralelamente, los investigadores continúan sus estudios sobre los patrones migratorios de estos grandes depredadores marinos.
Esta recuperación del atún rojo genera nuevas oportunidades económicas para las zonas portuarias y las empresas dedicadas a la pesca deportiva. No obstante, también impone la necesidad de una supervisión rigurosa de su explotación. Aunque la observación visual desde las embarcaciones proporciona información útil, es crucial disponer de datos precisos sobre las poblaciones, los trayectos migratorios y los ciclos reproductivos de la especie para establecer límites de captura adecuados.
La cuota anual asignada al Reino Unido para los años 2026, 2027 y 2028 es de 230,56 toneladas. De esta cifra, 120 toneladas, aproximadamente el 52%, se destinarán a la pesca comercial en 2026, distribuidas entre las 30 embarcaciones autorizadas, con un límite de cuatro toneladas por cada una. Este aumento permite a los pescadores operar con mayor flexibilidad, siempre y cuando cumplan con las estrictas regulaciones establecidas, como el uso de caña y carrete, el registro de capturas y el desembarco en puertos designados. La temporada de pesca comercial se extiende desde el 13 de julio hasta el 31 de diciembre, abarcando 172 días. Las embarcaciones participantes no deben superar los 12 metros de eslora y sus salidas de pesca deben ser de menos de 24 horas.
El atún rojo, que formaba parte de la fauna marina británica, desapareció del Mar del Norte en la década de 1960 debido a la sobrepesca y al agotamiento de las poblaciones de arenque, su principal fuente de alimento. Sin embargo, estudios han confirmado un aumento de su presencia en aguas británicas e irlandesas desde 2014, atribuyendo esta recuperación a una combinación de factores como la restauración de la población, las condiciones ambientales y la disponibilidad de alimento.
La investigación, que incluyó el seguimiento de atunes mediante marcas electrónicas entre 2018 y 2021, reveló una alta fidelidad al Canal de la Mancha, con 22 de 25 ejemplares regresando a la zona tras más de 300 días. Este seguimiento también documentó conexiones con el Golfo de Vizcaya y el Mediterráneo, importantes áreas de reproducción para la especie. Estos hallazgos resaltan la necesidad de una gestión pesquera internacional coordinada, ya que el atún rojo es una especie transfronteriza.
Actualmente, la pesca recreativa en aguas inglesas opera bajo un sistema de captura y liberación, requiriendo un permiso específico y formación obligatoria sobre bienestar animal, manejo y seguridad. Es imperativo que estas nuevas oportunidades económicas sean sostenibles a largo plazo y no pongan en peligro la recuperación de la especie. La colaboración entre pescadores y científicos es fundamental para comprender mejor el ecosistema marino y proteger a estos valiosos animales.

