Auge inesperado: La polilla Bogong en Australia desafía su estado de amenaza

Una especie de polilla, que hasta hace poco se consideraba en peligro crítico de desaparecer, ha manifestado una presencia multitudinaria en el sureste australiano, cubriendo diversas superficies y asombrando a la comunidad científica. Este suceso es particularmente notable debido a que la población de estas polillas había experimentado un descenso drástico en las últimas décadas. Los expertos se encuentran ahora investigando las causas de este resurgimiento, lo que podría ofrecer información crucial para la conservación de esta y otras especies migratorias.

Residentes de Nueva Gales del Sur han documentado una proliferación sorprendente de estas polillas, con imágenes que muestran edificaciones y automóviles totalmente cubiertos. Se han reportado alrededor de 9.000 avistamientos en una plataforma de ciencia ciudadana, aunque se estima que la cantidad real es mucho mayor debido a la naturaleza gregaria de la especie. Este insecto, conocido como polilla 'bogong', es endémico de Australia y cada primavera austral realiza un desplazamiento masivo hacia los Alpes Australianos y las Montañas Nevadas, buscando refugio de las altas temperaturas estivales. Recorren cientos de kilómetros desde sus zonas de reproducción en el interior, aprovechando las corrientes de viento para facilitar su recorrido. La actual concentración es especialmente significativa dada la trayectoria adversa de la especie.

Desde la década de 1980, las poblaciones de la polilla 'bogong' han disminuido considerablemente, atribuyéndose a factores como las sequías y el aumento de las temperaturas. En 2017, se observó una alarmante caída del 99,5% en su número. Como consecuencia, en 2021, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) la catalogó como especie en riesgo de extinción. Sin embargo, este año, la abundancia observada podría proporcionar a los científicos datos valiosos sobre las condiciones que propician su reproducción y migración. Aún no se ha determinado si este incremento representa una recuperación sostenida o si es una fluctuación temporal en la población.

Además de su propio valor biológico, la polilla 'bogong' juega un papel vital en el equilibrio ecológico de los ecosistemas alpinos de Australia. Sirve como fuente de alimento para numerosas especies de aves y mamíferos, y es particularmente importante para la zarigüeya australiana de montaña, un pequeño marsupial también amenazado. Entre las explicaciones barajadas para esta reciente explosión demográfica se encuentran las abundantes precipitaciones en el norte de Nueva Gales del Sur, que habrían favorecido el desarrollo de las larvas. También se consideran las temperaturas más elevadas y la temprana floración de plantas que atraen a estos insectos. Los vientos del noroeste, se cree, también pudieron haber contribuido a facilitar su trayecto hacia las montañas.

La entomóloga Eleanor Drinkwater, de la Universidad de Western Sydney, destacó la singularidad de este evento: cada polilla 'bogong' realiza este viaje migratorio una única vez en su vida. No hay un aprendizaje generacional de la ruta, lo que implica que sus cerebros están equipados con complejos mecanismos de orientación que les permiten navegar utilizando las estrellas y el campo magnético terrestre, cubriendo así vastas distancias. A pesar de las posibles molestias que puedan causar a los humanos, los expertos insisten en la importancia de no erradicarlas. Recomiendan evitar el uso de insecticidas en jardines y apagar las luces exteriores innecesarias durante la noche, ya que la iluminación artificial puede desorientar a estos insectos. Asimismo, aconsejan fomentar la presencia de flora autóctona para asegurarles una fuente de alimento.

Este evento extraordinario ofrece una oportunidad única para la investigación y la comprensión de los complejos patrones migratorios de la polilla 'bogong', así como para evaluar las estrategias de conservación. La resiliencia demostrada por esta especie, a pesar de su estado de amenaza, subraya la importancia de monitorear y proteger los hábitats naturales para permitir la recuperación de la biodiversidad.