Suspensión de Maniobras Sónicas en Murcia para Proteger Cetáceos

La Asociación de Naturalistas del Sureste (ANSE) ha elevado un llamado urgente para la paralización de las actividades que utilizan sonar en las aguas de Murcia. Esta solicitud se fundamenta en la creciente preocupación por los varamientos de mamíferos marinos, como ballenas y delfines, que podrían estar directamente vinculados a las potentes emisiones acústicas generadas por operaciones militares, exploratorias y científicas. Los cetáceos dependen crucialmente del sonido para su supervivencia, y la alteración de este entorno acústico puede llevar a la desorientación, el estrés severo y daños auditivos, comprometiendo gravemente su bienestar y supervivencia. La presencia de un zifio de Cuvier, una especie especialmente susceptible al ruido, cerca de la costa ha intensificado la urgencia de estas medidas preventivas, con el objetivo de salvaguardar la rica biodiversidad marina de la región y prevenir futuras tragedias.

ANSE ha enfatizado la importancia de reducir la contaminación acústica submarina en esta zona vital para la vida marina. La entidad ha documentado varios incidentes de varamientos en el sureste peninsular, incluyendo casos mortales atribuidos al síndrome de descompresión en zifios. Estos antecedentes subrayan la necesidad de una respuesta proactiva por parte de las autoridades. Si bien el Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico (MITECO) y el Ministerio de Defensa han estado en conversaciones para revisar los protocolos existentes, y Defensa ha negado haber realizado maniobras acústicas durante incidentes previos, ANSE insiste en la adopción de medidas precautorias. La organización resalta la importancia de la colaboración interministerial y la vigilancia constante para proteger a los cetáceos más sensibles del Mediterráneo, buscando un equilibrio entre las actividades humanas y la conservación marina.

El Impacto del Sonar en la Vida Marina de Murcia

La costa de Murcia, que abarca el Mar Menor y el Mediterráneo, es un enclave de gran valor ecológico para diversas especies de cetáceos, muchas de ellas protegidas por regulaciones internacionales. Sin embargo, este ecosistema vital se ve amenazado por las maniobras que emplean sonar. La Asociación de Naturalistas del Sureste (ANSE) ha instado a la suspensión de estas actividades debido a la fuerte evidencia que vincula el ruido de alta intensidad con el varamiento y la muerte de ballenas y delfines. Estos mamíferos marinos, que se orientan y comunican a través del sonido, sufren desorientación, estrés y daños auditivos severos, lo que los empuja hacia las costas o áreas peligrosas, resultando a menudo en desenlaces fatales.

El uso de sonares de alta potencia interrumpe gravemente los patrones de comportamiento naturales de los cetáceos, quienes dependen de su sentido del oído para navegar, buscar alimento y socializar. La disrupción acústica puede provocar que estos animales emerjan rápidamente o se desvíen de sus rutas habituales, exponiéndolos a peligros inesperados. La solicitud de ANSE al Ministerio de Defensa para detener las maniobras en el Golfo de Vera y el mar de Alborán se justifica por el reciente avistamiento de un zifio de Cuvier, un cetáceo conocido por sus profundas inmersiones y su particular vulnerabilidad a las ondas sónicas. La organización subraya la necesidad de un enfoque precautorio para evitar futuros varamientos y proteger la salud de estas especies emblemáticas del Mediterráneo.

Medidas Urgentes para la Protección de los Zifios

La preocupación de ANSE por la protección de los zifios se ha intensificado debido a su especial sensibilidad al sonar y a los antecedentes preocupantes de varamientos en la región de Murcia. Estos animales, que pueden sufrir el síndrome de descompresión si sus patrones de inmersión se ven alterados bruscamente por el ruido, son objeto de protocolos internacionales de protección en operaciones navales. La organización ha recordado varamientos masivos en el sureste peninsular, incluyendo dos zifios en Murcia en enero, y un caso mortal en La Manga en 2015, todos compatibles con los efectos del sonar. Estos eventos refuerzan la urgencia de aplicar medidas preventivas.

ANSE busca la cooperación del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) y el Ministerio de Defensa para establecer protocolos preventivos más estrictos. Aunque el Ministerio de Defensa ha declarado no haber realizado maniobras acústicas durante los varamientos de enero, la coordinación interinstitucional es vital para asegurar la conservación de los cetáceos sin obstaculizar actividades legítimas. La detección temprana de zifios cerca de la costa permite activar medidas de seguimiento y mitigar los riesgos derivados de la actividad humana. Es fundamental fortalecer la vigilancia y el principio de precaución para salvaguardar a estas especies marinas y compatibilizar el desarrollo humano con la preservación de la rica biodiversidad oceánica.