La sequía en Pontevedra causa preocupación por el bajo nivel del río Lérez
Pontevedra se enfrenta a una situación de sequía que está generando inquietud entre las autoridades, debido a la drástica reducción del flujo del río Lérez, la fuente principal de abastecimiento de la urbe. El gobierno local ha expresado su alarma, ya que estos niveles de caudal son atípicos para la estación actual, y ha solicitado una observación minuciosa de la evolución por parte de las entidades competentes.
Los análisis técnicos municipales revelan que el río se encuentra significativamente por debajo de su caudal mínimo ecológico, acercándose a una posible condición de prealerta por escasez de recursos hídricos. A pesar de que el abastecimiento a los ciudadanos está garantizado, el ayuntamiento ha instado a Augas de Galicia a emitir una evaluación oficial sobre el panorama presente.
La inusual disminución del volumen de agua en el río Lérez ha encendido las alarmas institucionales al inicio del periodo estival. Los registros actuales exhiben un vaciamiento que normalmente se esperaría para los meses finales del verano, lo que ha impulsado a los especialistas a vigilar de cerca la cuenca hidrográfica. El consistorio ha pedido informes técnicos detallados para considerar la implementación de restricciones severas en un futuro cercano. Por el momento, las autoridades locales no tienen previsto aplicar prohibiciones inmediatas al consumo doméstico, enfocándose en un análisis profundo de la coyuntura ambiental.
El gobierno de la ciudad ha señalado que la reducción del caudal del río Lérez es particularmente notable para finales de junio. Según las declaraciones de la portavoz municipal, Eva Vilaverde, estos valores suelen observarse en el mes de agosto. Conforme a los informes de los técnicos municipales, la escasez de lluvias en Pontevedra ha provocado que el río esté por debajo de su caudal ecológico, un hecho que no se registraba desde el 25 de mayo y que mantiene a los responsables del suministro en constante vigilancia. El ayuntamiento subraya la necesidad de un seguimiento continuo para prever cualquier posible deterioro en las próximas semanas.
El consistorio enviará una petición formal a Augas de Galicia para obtener los datos oficiales sobre el estado del río y determinar la pertinencia de activar la fase de prealerta o, incluso, declarar una alerta por escasez hídrica. Mientras tanto, la actual situación no ha llevado a la implementación de medidas restrictivas para el consumo entre la población, ya que el gobierno local opta por esperar la evolución de los próximos días antes de tomar nuevas determinaciones. Además de la solicitud de información oficial, el ayuntamiento considera la posibilidad de convocar una mesa de seguimiento para coordinar la respuesta si la disminución del caudal persiste.
A pesar de la reducción en el río Lérez, el Ayuntamiento ha querido transmitir un mensaje de calma a la ciudadanía respecto al suministro de agua. Los datos municipales indican que la sequía en Pontevedra no amenaza, por ahora, el abastecimiento, dado que el embalse de Pontillón do Castro mantiene una capacidad cercana al 90%, lo que ofrece un importante colchón de seguridad. El sistema de suministro de la ciudad cuenta, además, con diversas fuentes que permiten hacer frente a episodios prolongados de escasez sin afectar de inmediato el consumo en los hogares.
Las próximas semanas serán cruciales para determinar si el nivel del agua se estabiliza o si se requieren nuevas acciones coordinadas con Augas de Galicia para la gestión del recurso hídrico. La principal reserva de agua de la comarca se encuentra casi al noventa por ciento de su capacidad máxima, lo que asegura la tranquilidad a corto plazo para el consumo doméstico. En caso de que la escasez hídrica alcance un punto crítico y se declare la alerta formal, el sector industrial sería el primero en experimentar interrupciones en el suministro. La suspensión del abastecimiento a las grandes industrias permitiría salvaguardar las reservas destinadas prioritariamente a la población.
La merma en el caudal del río Lérez resalta la gestión del agua como una prioridad clave para Pontevedra en el inicio del verano. Aunque el suministro sigue siendo adecuado, las autoridades mantienen una supervisión constante ante la eventualidad de un cambio en las circunstancias. Frente a la sequía en Pontevedra, el ayuntamiento aboga por una combinación de cautela y planificación, apoyándose en la reserva del embalse de Pontillón do Castro y en la colaboración con Augas de Galicia para asegurar el abastecimiento a la comunidad, incluso en escenarios más exigentes.

