Esperanza de Reencuentro para Mascotas Supervivientes del Terremoto en Colombia

En respuesta al potente terremoto de magnitud 7.4 que sacudió Colombia el 10 de agosto, un grupo de veterinarios en Cali actuó con prontitud para socorrer a perros y gatos afectados, muchos de ellos heridos o desorientados, y separados de sus seres queridos.

Equipados con suministros esenciales, estos profesionales se dirigieron a las zonas más impactadas, incluyendo el colapsado edificio Ana Pilar. La situación era desoladora, con animales aterrorizados o atrapados bajo los escombros. La Unidad Administrativa Especial de Protección Animal de Cali (UAEPA) estableció rápidamente puntos de atención crítica, trasladando a los animales rescatados al Centro de Bienestar Animal (CBA) para su estabilización y cuidado. Desde el evento, el CBA ha recibido a 164 animales vivos y ha gestionado 380 reportes de mascotas desaparecidas, demostrando la magnitud de la crisis.

El CBA, convertido en un lugar de espera y esperanza, ha visto a decenas de animales recuperarse física y emocionalmente. Veterinarios especializados trabajan para mitigar el miedo y el trauma a través de terapias y didácticas. Estefany Quintero, una trabajadora del centro, relata la emoción de los reencuentros, subrayando que para muchas personas, sus mascotas son el último vínculo con su hogar. La solidaridad ciudadana ha sido crucial, con 86 animales adoptados y voluntarios como María Luz Apio, quien viaja diariamente desde El Saladito para ofrecer su ayuda. Esta red de apoyo ha sido fundamental para aliviar la carga de los servicios y asegurar que los animales reciban la atención necesaria.

En medio de la reconstrucción de Cali, la labor en el Centro de Bienestar Animal continúa, recordándonos que los lazos de amor y compañía, incluso con nuestros amigos de cuatro patas, son fundamentales para la recuperación y el bienestar de una comunidad. La resiliencia de estos animales y la dedicación de quienes los ayudan son un testimonio inspirador de la capacidad de la humanidad para mostrar compasión y apoyo en tiempos de adversidad.