Cantabria permite la pesca de salmón en 2027 a pesar del declive de la especie
El gobierno de Cantabria ha tomado la decisión de permitir la pesca de salmón en 2027, a pesar del reconocimiento de que la especie atraviesa "momentos difíciles". Esta postura contrasta con la situación global, donde la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) clasifica al salmón atlántico como "casi amenazado" debido a la preocupante reducción de sus poblaciones, exacerbada por el cambio climático que afecta a la especie en todas las fases de su ciclo vital. La Consejería de Pesca de Cantabria, aunque optimista, ha implementado medidas restrictivas para el próximo año, como la limitación a cinco capturas por río, sumando un total máximo de veinte ejemplares, y la concentración de los días de pesca a viernes, sábados y domingos. Además, se eliminará la tradicional subasta del "campanu", el primer salmón de la temporada, una práctica que este año alcanzó los 6.500 euros.
La titular de la Consejería, María Jesús Susinos, ha defendido esta decisión argumentando que vedar la pesca por completo sería una medida "muy compleja" de revertir y que los pescadores no son los principales responsables del declive de la especie. Sin embargo, esta postura genera debate, especialmente porque otras regiones del norte de España han optado por la veda. La supresión de la comercialización del "campanu" se presenta como un acto de "ejemplaridad y responsabilidad" en un contexto de escasez. La Consejería también se ha manifestado en contra de incluir al salmón en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (Lespre), una medida que, según ellos, equivaldría a "crucificarlo".
El director general de Biodiversidad, Ángel Serdio, apoya la continuidad de la pesca argumentando que, a pesar de la disminución de las capturas en los últimos años y la necesidad de restricciones, la actividad está profundamente arraigada en la tradición cántabra y puede mantenerse. Esta decisión subraya la tensión entre la conservación de una especie en riesgo y la preservación de las costumbres locales. La situación del salmón atlántico en Cantabria será reevaluada anualmente para ajustar las medidas de gestión según sea necesario.
La coexistencia entre la actividad humana y la naturaleza requiere un equilibrio delicado. Es fundamental que las decisiones sobre la gestión de recursos naturales se basen en evidencia científica sólida y en una visión a largo plazo, priorizando la sostenibilidad y la salud de los ecosistemas para las futuras generaciones. La tradición, aunque valiosa, debe adaptarse a los desafíos ambientales actuales para asegurar la supervivencia de especies emblemáticas como el salmón atlántico.

