Asturias Implementará un Nuevo Plan de Gestión y Control de Lobos
El Consejo de Gobierno asturiano se prepara para introducir un actualizado Plan de Gestión del Lobo antes de que finalice junio, con la meta de establecer un nuevo programa de manejo de su población durante el verano. Este plan se sustentará en los datos obtenidos del censo más reciente, realizado el año anterior. La iniciativa busca ajustar las políticas a las directrices del Tribunal Supremo, permitiendo la implementación de medidas de control que incluyen la posibilidad de que los cazadores participen en la reducción de ejemplares.
El consejero de Medio Rural, Marcelino Marcos, informó que el decreto para modificar el II Plan de Gestión del Lobo está en su fase final de revisión pública y se espera su aprobación en el Consejo de Gobierno antes de julio. Esta adaptación es crucial para responder a la anulación de un programa de control anterior por parte del Tribunal Supremo, a raíz de un recurso presentado por la Asociación para la Conservación y Estudio del Lobo Ibérico (ASCEL).
Una vez que el decreto entre en vigor, el departamento procederá a la aprobación del programa de control de la población lobuna durante los meses de verano. Este programa considerará la incorporación de la caza como una herramienta para regular el número de ejemplares, en línea con la sentencia del Tribunal Supremo, que invalidó uno de los artículos previos, ahora reformulado para integrar métodos legales de eliminación de lobos, especialmente después de que la especie fuera retirada del Listado de Especies Protegidas (LESPRE).
Marcos Líndez enfatizó que Asturias cuenta con uno de los sistemas de monitoreo de lobos más avanzados del país. El nuevo esquema de manejo poblacional se diseñará a partir de la información detallada del censo de lobos realizado el año pasado.
En 2025, se registraron cincuenta grupos de lobos en Asturias, con 46 de ellos en fase reproductiva, lo que representa un aumento del once por ciento en comparación con el censo anterior. Los datos muestran que el número de manadas no disminuyó, incluso después de los incendios forestales, y que la especie ha experimentado una expansión notable tanto en su distribución geográfica como en su número total.
La Consejería de Medio Rural y Política Agraria ha defendido vigorosamente ante el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico la exactitud de sus hallazgos sobre la población de lobos, que indican un estado de conservación favorable en la región. Por ello, han insistido en que se siga el proceso técnico de evaluación sexenal.
El gobierno del Principado argumenta que la evaluación debe basarse estrictamente en criterios técnicos y científicos. Consideran que someter el documento a información pública podría comprometer la objetividad del proceso, al introducir aportaciones externas que quizás carezcan de la metodología y el conocimiento especializado necesarios para valorar adecuadamente el estado de conservación de la especie.
La comunidad de Asturias se prepara para la implementación de un nuevo marco regulatorio para la gestión de su población de lobos. Este plan, que incorpora la posibilidad de acciones de control, incluyendo la caza, se fundamenta en un meticuloso censo que reveló un crecimiento significativo de la especie. La meta es equilibrar la coexistencia entre la vida silvestre y las actividades humanas, respetando el marco legal y científico.

